jueves, 24 de julio de 2008

El Aleph en Guatemala...








Caminando un día que regresaba de la universidad, en la esquina de la cuarta avenida y novena calle vi sobre la pared un póster donde se mostraba la imagen de la iglesia de San Francisco, hasta abajo en letras minúsculas estaba la dirección www.flickr.com, hoy luego de trabajar algunas cosas, recordé el póster y encontre unas fotos maravillosas de Guatemala, así que decidí subir algunas (claro que tengo autorización, pierdan cuidado) de las mismas, espero que les gusten y que como yo, que hay algunas de lugares que desconozco, les entren las ganas por conocer nuestro país.

miércoles, 9 de julio de 2008

Amor de Pasiones

-Agradecimientos a la tremenda
asistencia de Yue.

Lloro, despierto derramando lágrimas
sobre tu recuerdo, En aquellos días en
que el mundo vibraba de colores, y ahora
abro los ojos para encontrarme en la madrugada
deseando un cigarro y el aroma de tu cabello,
tu cintura entre mi brazo, tu respiración profunda,
la vida que te he entregado y que tu aun no me
devuelves, lloro y me falta el aire, siento ahogarme
entre mis lamentos, golpeo el muro hasta rajar
mis huesos, quiero estar lejos, y no en este limbo
donde pago tormentos que no merezco, sé que
estás del otro lado de la ciudad, donde se ven
pocas estrellas en el cielo azulado y no estoy en
tus pensamientos, duermes plácida sabiendo que
a tu merced me encuentro encallado en un profundo
infierno. Agradece a Dios no estar enamorada que
no podrías vivir con esto ni un día. Aun martirizo
mis oídos preguntándome ¿qué es lo que esperas?
Y ahora sé que es un tonto aquel que crea poder
esperar al amor, es un imposible, mueres en el
intento, pero, ¿qué mejor manera de morir si no es
de amor? Te pido perdón, pero este es el lado oscuro
de la luna que nunca vemos, y no hay manera
que no duela, porque aquel que vive enamorado
sin ser verdaderamente amado, irá consumiéndose
lentamente hasta morir sin haber visto la luz del sol
brillar. Amada mía, ¿qué pasiones son estas que aun
estoy aquí? Sé que el amor es quien me mueve,
quien mientras me mata me mantiene en vida. Pero
Mi vida es sólo muerte, y solo estoy en este
condenado mundo. Ojalá algún día llegues a comprender
y a sentir lo que por ti este desdichado siente, y
que es el amor la más grande pasión y prueba de que
no solo Dios existe, sino que en la vida a lo que
se viene es a amarte como un loco y a esperarte
lo que sea necesario.

miércoles, 2 de julio de 2008

Amor de Titanes

El agua limpia hace de mis suspiros de humo
lamentos efímeros en el aire. Se escuchan los
gritos de las prostitutas en las calles, mientras
corren a buscar techo contra la tormenta que
se desata ante nosotros. Recuerdo nombres de
Gigantes de tu vida, nombres pasados, actuales
y futuros. Van y vienen como piedras lanzadas
hacia mi rostro, escupidas de infamia, (¿habré
apagado la luz?) cortes superficiales en mi alma
que respiran con fuerza. El cigarro se termina
quemándome los labios con mil y un razones
y más recuerdos. Pesan de una manera terrible
sobre mí, creo poder resistir a sus envites pero
es demasiado, es demasiado, peor castigo que
el del Atlas. Llegan momentos en que estoy al
borde de la muerte, pero me sonríes con ternura,
pidiendo que aguante, que falta poco, que ya
llegará el día, y yo solamente lloro sangre y
continúo bajo todo eso. (no creo estar seguro
de haber apagado la luz) Enciendo otro cigarro
y miro desamparado hacia la tormenta, las gotas
caen sobre gotas, la humedad se hace insoportable.
Has robado el fuego que celo y el precio de haberlo
perdido es inigualable, tan terrible es el amor que
está diseñado por nosotros para no comprenderlo
y dejar que nos gobierne, (mejor regreso, la luz
debe estar encendida) castigo eterno el de los titanes
que mi corazón debe aceptar. (de haber sabido, el
bombillo lleva horas quemado. La lluvia lanza gritos
sobre la lámina y me es más fácil cargar con todo esto.)

martes, 24 de junio de 2008

Amor de Surréalisme

Dame imagination no corre. - Cortázar.

Nadamos entre tintes de Miró los dos,
Los minutos son vasos, las novelas piedras.
Yo (¿yo?) soy la periferia y tú eres el centro.
Nuestro amor se deslinda sobre clavos
En algún viejo museo del otro lado.

Amalgamo ideas y conceptos de lo que somos,
Si un par de locos, o tu la arena y yo el mar
Que con mi lengua baño tus caderas.
O quizás seamos como the hedgehog’s dilema
Challenging our intimacies for ever.

Darle nombre a las formas, qué problema.
No comprendo porqué (¿me amas?) sigues
Aquí, conmigo, sin mí, a mi lado o simplemente
Dentro de mí. ¿qué es lo que ves en estos ojos,
Que son inmenso vació (¿centro?) de mí?

Siento tu mano, tu respiración, el aroma de tu
Cabello, y no se si aquí deseo estar, o si es sólo
Mi cuerpo que está y que duele, y yo me encuentro
Sobre el techo de la habitación, observando nuestros
Cuerpos apelmazados en medio (¿afuera?) de la noche.

Nada de lo que digas podrá tranquilizarme, mi mente
Vuela en mil pedazos tratando de hunir mis sentimientos,
Transformarlos en dualidad (¿orden del caos?) y descifrar de
halguna manera si esto que siento (¿vivo?) es lo que
El resto , llama dolor, doma llalor, dolla malor…

domingo, 15 de junio de 2008

Amor de Calendarios/Agujas

Llega el catorce de Noviembre de cada año,
El reloj atómico muestra las siete de la noche
Con catorce minutos y treinta y dos segundos.
Eones pasan de largo y nada se desajusta, toda
Mi vida mantiene el mismo ritmo intermitente.

Las campanas, que doblan sin cesar en la catedral,
Me piden que me levante de mi asiento y salga a
La calle para ver las pocas estrellas que las luces
De la ciudad permiten disfrutar. Veo con ansias
El celular muerto esperando la llamada perdida.

Mi cuerpo entumecido de soledad logra sentir el
Viento de la noche que me trae tu nombre desde
Lejos. Recuerdo cada vez menos nuestro pasado
De joviales días y horas en que esperaba fuera de
Tu casa con un ramo de rosas y mi amor exaltado.

Saco del bolsillo una cajetilla arrugada, tomo un
Cigarro mentolado y lo enciendo con cerillos de
Madera para no perder el sabor del tabaco. Chupo
Sin cesar la colilla aspirando el humo para lograr
Calmar todo mi ser que se siente derrotado nuevamente.

Las matemáticas, frías y sanguinarias, no se engañan,
Y me dicen que han pasado ya cincuenta y tres años,
Siete meses, y diez días con todas sus noches*. Hasta
El día de hoy había vaticinado mi alma llegar a vivir,
Pero ahora que no estás aquí, me pregunto: ¿Habrá de
Pasar más tiempo? Y mi alma responde a suspiros
Conociendo la respuesta: El tiempo tendrá que acabar
Para que seamos liberados de este tormento.

Termino el cigarro lanzándolo con fuerza al otro extremo de la
Calle. Entro a mi habitación alquilada, recuesto con
Cuidado mi cuerpo sobre la cama, me cubro con las
Delgadas sábanas y pienso: “Mañana tendré que
Conseguir un calendario para el nuevo año y ajustar

Las agujas del reloj.”

*El amor en los tiempos del cólera, G.G.M.

martes, 10 de junio de 2008

Amor de Amantes

Amor mío, debemos separarnos, debemos
partir por distintos senderos, separar el
contacto de nuestras almas, negar el pasado
y levantar la mirada al cielo, como si todos
estos días, que nos han marcado por el resto
de nuestras vidas, fuesen tan sólo una aventura
de niños y no el amor más grande de todos
los tiempos.

Debo irme de mi tierra, del seno que me ha parido,
debo irme de ti, que eres mi tierra, mi alma mater,
el sustento de las raíces que aquí he sembrado.
Me iré para siempre, porque así tiene que ser amor,
porque ambos sabemos que nuestro amor no tiene
una prolongación el los mundos en que vivimos.

Siquiera que fuera todo como en nuestros más
alocados sueños, en que tu y yo pudiésemos vivir
felices, sin complicaciones, sin daños colaterales,
sin herir al resto del mundo y sin herirnos, como
en las grandes novelas que hemos compartido. Ni
los ancestros del maíz milenario podrían conseguirle
una solución a nuestro amor, sin tener que derrumbar
el mundo actual y transformarlo sólo para nosotros dos.

Quizás el destino tiene algo mejor preparado para ambos;
mientras, debemos esperar amor, debemos sufrir lo
que corresponda a nuestros pecados, para así regresar
con las almas puras y amarnos por siempre en la rosa
del empíreo, junto a la corte de serafines, arcángeles y
querubines, todos ensalzando nuestro inmenso amor y
toda la luz que de el mana.

"Regala un tierno beso por el aire al hombre que de
ti lejos se despide con el corazón hecho pedazos."

lunes, 9 de junio de 2008

Acatenango, Agua y Fuego


La tierra es eso: la infancia, los ruidos,
los olores, el humo de la leña de la cocina,
la respiración casi canto de la molendera
arrodillada sobre la piedra, el rumor eterno,
familiar de la fuente, de los sanates entre la
gran bola roja del naranjo lleno de fruto, la
hermana menor que llora, el padre que trabaja
en el escritorio, la lección de piano y el temblor
de tierra que nos reúne a todos en el centro
del patio mientras oscilan enfrente los muros
de la catedral; la niña de nuestros sueños, la
lección no aprendida y la tarea no empezada,
el lápiz rojo y las estampillas de correo, la
caja de colores de Amatitlán, el gato, el perro
y el caballito, el barrilete, las primas, el hijito
de la sirvienta que comparte nuestros juegos,
el purgante y la cara dura del médico, el uniforme
de la escuela, el olor del café tostándose, de los
tamales de Nochebuena, un remordimiento,
la flor escondida entre el libro de gramática,
la muerte de la abuela, la cosecha de café, las
muchachas cortadoras de pies descalzos, anchos
y gordezuelos, con los canastos llenos de cerezas
de café, que pasaban junto a nosotros entre el
rumor de sus faldas encendidas, sonriendo al
“patroncito”, como muñecas de barro de Rabinal.

Guatemala: las líneas de su mano. Luis Cardoza y Aragón.